Los pies son nuestro sostén, nuestra
base.
Una parte muy profunda de nuestra naturaleza
instintiva que sostiene nuestra libertad.
Y para poner en práctica esa libertad, es
elemental definir lo que queremos, es decir elegir.
Entonces buscamos información y hacemos la
apuesta. Si, la apuesta, como leyeron, porque personalmente creo que no hay
certezas, aunque sí aciertos.
Y si nos equivocamos al elegir también
estamos aprendiendo, aunque nuestro ego salga herido.
Lo importante es sentirse
"protagonista" y transitar el tramo del camino presente sintiendo la
propia pisada.
Porque existen tantos modelos válidos para
desarrollar como seres humanos hay en el planeta.
Todos somos únicos aunque a veces se nos
olvide.
Tenemos una única huella digital.
Tenemos un único ADN.
Tenemos el derecho de ser creativos y no
repetitivos.
Entonces más allá de la etapa de la
vida que estemos transitando, intentemos hacer toda elección desde el SENTIR, sin
pensar por un momento en la opinión de los demás.
Desde lo corporal las pisadas nos transmiten
energía, como vemos a veces en filmaciones de danzas tribales. Poner una música
rítmica y descargar la energía sobre el suelo va a hacer circular lo que se
encuentre bloqueado.
También es aconsejable masajear la planta
del pie con una pelota o un envase como el tubo de desodorante (hacerlo sobre
una alfombrita para no resbalarse)
Espero que mi reflexión pueda servirles como
recurso, en días más habrá disponible una visualización relacionada con este
importante centro energético.
Los abrazo.
Verónica Ciz
